admin  Nov.24.2016 0 Comments

El evangelio de Dios es amor, por eso su palabra dice que: “Mas Dios muestra su amor para nosotros que siendo nosotros pecadores Cristo murió por nosotros”, el que no ama no es de Dios. Si tenemos a Cristo tenemos que amar y dolernos de nuestro prójimo, tenemos que entregar el amor verdadero de Dios hacia los demás, sin condiciones.

Dios siempre quiere bendecirnos, tomar nuestro ser, tomar el rumbo de nuestra vida, y hay un solo camino para que Él nos pueda restaurar, cuando nosotros entendemos que tenemos necesidad y nos acercamos a Dios para que nos ayude, para que nos fortalezca, para que purifique nuestros corazones pero debemos tomar nuestra propia decisión, el pecado solo nos hunde en el lodo cenagoso y el único que puede ir a rescatarnos se llama Jesucristo, porque Él es el único que puede limpiar nuestros pecados.

Muchas personas nos creemos que sabemos todo, que no nos hace falta nada, hay mucha gente confundida; en el mundo sin Dios, no hay nadie que pueda ser feliz, o que todo lo sepa, solo con Dios se pueden hacer todas las cosas porque su palabra dice que nada imposible hay para Dios, Él es el que conoce nuestra entrada y nuestra salida, Él es el que escudriña los corazones, y sabe de lo que tenemos necesidad.

Pero debes abrir tu corazón para que Él venga a ayudarte, a consolarte, a levantarte; lo que no podemos hacer por nosotros mismos, Él lo hará por nosotros, el toma autoridad de nuestra vida, y así nos sostiene en el día malo, y podemos vencer, pero debemos tener una comunicación con Él, decirle que le necesitamos, que nos bendiga y que guarde a nuestra familia.

En la Biblia encontramos una parábola de diez leprosos que se acercaron a Jesús a pedir ayuda; ellos sabían que era el único que podía ayudarles, tenderles la mano y sanarlos. La lepra viene a simbolizar al pecado del ser humano que solo Dios puede sanarla con su sangre que fue derramada en la cruz del calvario, trae una regeneración a nuestro cuerpo, alma y espíritu.

Por ello debemos tener claro que lo que destruye al ser humano es el pecado, que nos separa de tener una comunión o relación con nuestro creador.

Pastor Silvio Tellez
Transcrito por Zulma Castro
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